7 calas escondidas que puedes descubrir desde Camping Palamós

Cuando pensamos en la Costa Brava, solemos imaginar playas famosas, pueblos con encanto y aguas cristalinas.

Lo que muchos visitantes no saben es que algunos de los rincones más bonitos de la Costa Brava no son los que aparecen en todas las guías de viaje.

De hecho, varios de ellos pueden descubrirse directamente desde Camping Palamós, sin necesidad de coger el coche.

Mientras miles de visitantes pasan sus vacaciones yendo de playa en playa buscando aparcamiento, los huéspedes de Camping Palamós solo tienen que ponerse unas zapatillas cómodas, coger la toalla y empezar a explorar.

Estas son siete calas escondidas y rincones naturales que hacen de esta zona de la Costa Brava un lugar tan especial.

1. Cala Margarida – La esencia de Palamós

Si hay un lugar que representa el alma de Palamós, ese es Cala Margarida.

A pocos minutos a pie de Camping Palamós, esta pequeña cala de pescadores parece un viaje al pasado.

Las tradicionales casas blancas de pescadores se levantan junto al mar. Las pequeñas embarcaciones descansan sobre la arena y un estrecho paseo conecta terrazas, barcas y viviendas en un paisaje que parece sacado de una postal.

Si nos pidieran imaginar la imagen perfecta de la Costa Brava, probablemente se parecería mucho a Cala Margarida.

El mejor momento para visitarla es al atardecer, cuando la luz se vuelve más suave y el sol se refleja sobre el agua.

Quienes se alojan en los alojamientos Margarida Lodge de Camping Palamós viven una experiencia todavía más especial.

Al amanecer, las barcas de pesca salen del puerto y cruzan la bahía. Por la tarde regresan, muchas veces seguidas por bandadas de gaviotas que esperan conseguir algún pescado.

Esta escena se repite desde hace generaciones y sigue siendo una de las experiencias más auténticas de la Costa Brava.

2. Cala dels Pots – La cala que casi nadie encuentra

Algunas calas escondidas son difíciles de alcanzar.

Otras son difíciles de descubrir.

Cala dels Pots pertenece a la segunda categoría.

Situada justo debajo de Camping Palamós, entre el camping y Marina Port Palamós, muchos visitantes pasan junto a ella sin darse cuenta de que existe.

Y precisamente ahí reside su encanto.

Es una cala pequeña, tranquila y protegida. El agua es extraordinariamente transparente y la poca profundidad la convierte en un lugar ideal para familias con niños pequeños.

Los más pequeños pueden pasar horas jugando con piedras dentro del agua, siempre cerca de la orilla.

Más que una playa, parece una piscina natural.

Y lo más sorprendente es…

El silencio.

A pesar de estar tan cerca del pueblo y del puerto, el ambiente sigue siendo increíblemente tranquilo.

3. Morro del Vedell – Un acuario natural

Si te gusta hacer snorkel, este es uno de los mejores lugares.

Morro del Vedell es uno de nuestros rincones favoritos para descubrir el fondo marino cerca de Camping Palamós.

La entrada al agua es muy cómoda y las rocas crean un hábitat perfecto para numerosas especies marinas.

Es habitual encontrar erizos de mar, peces de colores, estrellas de mar y cangrejos.

Y con un poco de suerte, incluso algún pulpo escondido entre las rocas.

Muchos visitantes se sorprenden porque esperaban encontrar los mejores lugares para hacer snorkel lejos del pueblo.

Sin embargo, uno de los fondos marinos más interesantes está a solo unos minutos caminando del camping.

4. Cala S’Alguer – La postal de la Costa Brava

Hay una razón por la que Cala S’Alguer aparece en tantas fotografías.

Sus coloridas casas de pescadores forman uno de los paisajes más emblemáticos de la Costa Brava.

Llegar caminando desde Camping Palamós también forma parte de la experiencia.

El recorrido sigue el famoso Camí de Ronda y ofrece espectaculares vistas del litoral.

Los vecinos de Palamós suelen decir, medio en broma, que Cala Margarida es igual de bonita pero mucho menos conocida fuera de la zona.

Quizá eso tampoco sea algo malo.

Sea como sea, Cala S’Alguer merece toda su fama.

Y cuando llegues, entenderás perfectamente por qué.

5. Playa de Castell – Un tesoro natural

En realidad, Castell no es una cala escondida.

Pero sería imposible dejarla fuera de esta lista.

Se puede llegar caminando o en bicicleta desde Camping Palamós y representa algo cada vez más difícil de encontrar en la costa mediterránea.

Espacio.

Naturaleza.

Libertad.

Hace años, los vecinos de Palamós decidieron proteger este entorno, conservando uno de los últimos grandes tramos de costa virgen de la Costa Brava.

Cuando los visitantes llegan, suelen experimentar la misma sensación.

Después de caminar entre pinares, el paisaje se abre de repente.

Y allí aparece.

Una amplia playa frente al mar.

La reacción suele ser siempre la misma:

«¡Guau!»

6. Cala Estreta – El arte de no hacer nada

Hay lugares que impresionan porque son espectaculares.

Y otros porque consiguen que reduzcas el ritmo.

Cala Estreta logra ambas cosas.

Solo puede accederse a pie, pero el recorrido merece totalmente la pena.

Esta conocida cala naturista ofrece una atmósfera difícil de encontrar en otros lugares de la Costa Brava.

Incluso en pleno verano transmite calma.

Espacio.

Respeto.

El error más frecuente es pensar que es simplemente otra playa.

No lo es.

Deja el altavoz en casa.

Guarda el móvil durante un rato.

Escucha el mar.

Eso es, en realidad, Cala Estreta.

7. Cala Foradada – La aventura escondida

Si hay un lugar que parece sacado de una película, ese es Cala Foradada.

Situada cerca del poblado ibérico de Castell, solo puede alcanzarse en kayak, paddle surf, embarcación o nadando.

Su nombre proviene del espectacular arco de roca que caracteriza la cala.

De hecho, es posible pasar por debajo de él.

En sus alrededores es habitual ver cangrejos, pulpos y estrellas de mar.

Pero lo que hace especial a Cala Foradada no es solo el destino.

Es el camino.

Llegar hasta ella es como descubrir un secreto que todavía ha escapado del turismo masivo.

Y cuando los visitantes vuelven a casa, esta suele ser la cala que más recuerdan.

No porque sea la más famosa.

Sino porque la aventura de llegar hasta ella forma parte del recuerdo.

¿Por qué estas calas son diferentes?

La Costa Brava está llena de playas espectaculares.

Lo que hace especiales estos lugares es su cercanía a Camping Palamós.

No necesitas perder tiempo buscando aparcamiento.

No hace falta madrugar para conseguir un sitio.

Solo tienes que salir de tu alojamiento y empezar a caminar.

Algunos de los rincones más memorables de la Costa Brava te esperan justo al lado del camping.

Y quizá ese sea el verdadero lujo de unas vacaciones en Camping Palamós.

No tener que buscar el paraíso.

Sino descubrir que ya estabas en él.